El aceite esencial de romero es un ingrediente muy valorado en perfumería, cosmética y aromaterapia gracias a su aroma fresco, herbal y ligeramente alcanforado, que aporta sensación de energía, pureza y vitalidad.
Su perfil olfativo combina notas verdes, aromáticas y balsámicas, con matices alcanforados y ligeramente especiados que evocan los paisajes soleados del Mediterráneo.
En perfumería, el aceite esencial de romero se sitúa entre las notas altas y medias, aportando frescura y claridad a composiciones herbales, fougère, aromáticas y cítricas, actuando como elemento de equilibrio que realza la dimensión aromática de la mezcla.
Su versatilidad también lo hace un ingrediente clave en cosmética, especialmente en productos capilares y de cuidado de la piel. Se utiliza por sus propiedades tonificantes, estimulantes y purificantes, siendo habitual en champús, lociones capilares y formulaciones destinadas a revitalizar la piel.
El romero procedente de la península ibérica destaca por su quimiotipo rico en 1,8-cineol, α-pineno y alcanfor, acompañado de compuestos como borneol y limoneno. Este perfil aporta un aroma fresco, penetrante y herbal, ligeramente alcanforado, muy apreciado tanto en perfumería como en aplicaciones terapéuticas. Otros quimiotipos mediterráneos, presentes en Marruecos, Túnez o Francia, pueden mostrar variaciones que influyen en la intensidad aromática y las aplicaciones finales del aceite esencial.
Estas características hacen que el aceite esencial de romero ibérico sea especialmente versátil y equilibrado, adecuado para perfumería, cosmética y aromaterapia.
Fuente→https://plantuse.plantnet.org/en/Rosmarinus_officinalis_%28PROSEA%29


